M u l t i n a t i o n a l - B l o g - o f - A r t - a n d - L i t e r a t u r e - f r o m - D e n v e r

Sunday, September 19, 2010

Franz Kafka (1883-1924)

            Alguien tenía que haber calumniado a Josef K, pues fue detenido una mañana sin haber hecho nada malo. La cocinera de la señora Grubach, su casera, que le llevaba todos los días a eso de las ocho de la mañana el desayuno a su habitación, no había aparecido. Era la primera vez que ocurría algo semejante.

Apertura del capítulo uno —La detención— de la obra El procesoDer Prozess (narración inconclusa, y a veces absurda, común denominador del universo kafkiano) del enigmático autor austrohúngaro Franz Kafka (1883-1924). En la primera edición de 1925 que su amigo Max Brod publicó —antes de morir, Kafka le pidió que quemara sus manuscritos; «Nadie debe leerlos», dijo; petición póstuma que afortunadamente fue ignorada—, comentó que el manuscrito no llevaba título. Brod documentó que Kafka siempre se refirió a ese trabajo bajo esa denominación, por lo cual no podemos excluir que El proceso quizá haya sido sólo un título provisional.

Monday, September 13, 2010

Jean-Paul Sartre (1905-1980)


«Cada edad tiene su propia poesía; en cada edad las circunstancias de la historia escogen una nación, una raza, una clase que toma la antorcha para crear situaciones que pueden ser expresadas o transcendidas sólo a través de la poesía.»

Jean-Paul Charles Aymard Sartre fue un filósofo existencialista francés, dramaturgo, novelista, guionista, activista político, biógrafo y crítico literario.

Sunday, September 12, 2010

Salón de belleza (1994) - Mario Bellatin

 —por John Montañez Cortez


Esta semana pasé por una librería del centro de Denver, de pura casualidad divisé —siempre que visito una librería voy a la sección de libros en español, en particular, literatura en español— una novela corta, de la colección andanzas de Tusquets editores, con un título bastante desconcertante: Salón de belleza, cuyo autor, pude leer —escritor totalmente desconocido para mí, hasta ese momento—, era un tal Mario Bellatin. El libro estaba sellado con un plástico protector, así que no tuve la oportunidad de ojearlo. Sólo cuando leí lo que los editores escribieron en la contraportada, para ilustrar de lo que trataba la novela, fue cuando decidí comprarla.

En la contraportada pude leer lo siguiente: «Una peste extraña comienza a fulminar paulatinamente a los habitantes de una gran ciudad. Rechazados por sus semejantes, hay quienes no tienen siquiera un lugar dónde terminar sus días. Un peluquero, que hasta ahora ha regentado con grandes esfuerzos un exitoso salón de belleza, decide dar refugio a los moribundos. Aficionado a los peces exóticos que en sus acuarios decoran el salón, el peluquero debe convertir su establecimiento en un moridero medieval. ¿Qué padecimiento puede estar diezmando a los huéspedes de este improvisado enfermero, carente al parecer de motivos filantrópicos? Con el paso del tiempo ya sólo los peces multicolores serán testigos indiferentes de su desapegada labor higiénica, de un deber cercano a la santidad verdadera, que no conoce los paliativos naturales o los consuelos piadosos. En un espacio claustrofóbico, mientras la soledad lo acecha, el protagonista ofrece un definitivo canto a la vida. Sin conmiseración, sin moraleja».
            
foto: esquirelat.com
La leí en una sola sentada. La contraportada no mentía. Era todo lo crudo y real que una muerte, a causa de enfermedades terribles —toda la novela di por entendido que se trataba del SIDA— y más. Comprueba que siempre hay formas donde la nueva literatura puede llenar espacios y describir, de tan inusual y directa manera, como con el estilo —innovador para mí— y fuerza en la narrativa de este talentoso y excéntrico escritor mexicano.

Salón de belleza es una lectura cruda, y puede que hasta pesada para algunos, pero donde los sentidos parecen trabajar sin ser estimulados por algo físico. La imaginación de la mente los transporta irremediablemente a ese sitio bendito, y maldito al mismo tiempo, donde se vive, junto al personaje, toda su alicaída y repugnante realidad. Definitivamente, un relato alucinante e innovador.


foto: Fernando Villa del Ángel
Mario Bellatin nació en la Ciudad de México en 1960 —de padres peruanos, creció en Perú, donde se publicaron sus primeras obras y se dio a conocer en el ámbito literario—, es autor de las novelas cortas Mujeres de sal, Efecto invernadero, Canon perpetuo, Salón de belleza, Damas chinas, Poeta ciego, El jardín de la señora Murakami, Shiki Nagaoka: una nariz de ficción, Flores, La escuela del dolor humano de Sechuán, Jacobo el mutante y Perros héroes. Se han traducido al francés y al alemán: Poeta ciego y Salón de belleza; esta última fue nominada al Premio Médicis a la mejor novela extranjera editada en Francia en 2000. Bellatin ganó el premio Xavier Villaurrutia 2001 con la novela Flores, y en 2002 obtuvo la beca Guggenheim. En 2000 fundó la Escuela Dinámica de escritores, que constituye una forma novedosa de aproximarse al hecho creativo. En 2008 recibió el Premio Nacional de Literatura convocado por el Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán, en México; este premio le ha sido otorgado en ediciones anteriores a autores como Octavio Paz, Angeles Mastreta y Elena Poniatowska, entre otros.
            
Mario Bellatin regresó a su país natal y fijó allí su residencia. El escritor Sergio Pitol dijo: «Con Mario Bellatin entre nosotros la novela vuelve a ser un género mayor.»




Saturday, September 11, 2010

Oscar Wilde en Leadville, Colorado (1882)


            En reciente paseo por las montañas rocosas, visité el pueblo de Leadville, enclavado en el corazón de las montañas del estado de Colorado. Leadville fue un pueblo minero de la plata muy próspero e importante, de hecho llegó a ser la segunda ciudad con más población —después de Denver— a finales del siglo diecinueve. Sobre la avenida Harrison —una de las calles principales— está una vieja edificación de ladrillos rojos y grandes ventanales donde aún se puede leer el nombre de lo que representó, en su época, uno de los teatros más elegantes al oeste del río Mississippi, el Tabor Opera House, inaugurado en 1879.
            Ese día, con gran asombro, me enteré que Oscar Wilde se presentó en ese teatro la noche del jueves 13 de abril de 1882 como parte de un Tour por Norteamérica —realizó 170 presentaciones en diez meses— dictando conferencias sobre Estética, Artes decorativas en interiores y exteriores para casas, El renacimiento inglés e Historia del arte.
            Poco tiempo después escribió sus impresiones, de esa gira, en Impressions of America 1882 (Impresiones de Estados Unidos), y cito:

«Desde Salt Lake City uno viaja sobre las grandes planicies de Colorado y sube hasta las Montañas Rocosas, sobre cuya cima está Leadville, la ciudad más rica del mundo. También tiene la reputación de ser la más ruda, donde cada hombre lleva consigo un revólver. Me habían dicho que si iba lo más seguro es que ellos me dispararían, o a mi manejador de viaje. Les escribí y les dije que nada que pudieran hacerle a mi manejador de viaje me iba a intimidar. Ellos son mineros, hombres que trabajan con los metales, así que les dicté una conferencia sobre La ética del arte. Les leí pasajes de la autobiografía de Benvenuto Cellini —escultor, grabador y escritor florentino (1500-1571), y uno de los orfebres más importantes del Renacimiento italiano— y se mostraron muy deleitados. Fui reprendido por mis oyentes por no haberlo traído conmigo. Les expliqué que él ha estado muerto desde hace un buen tiempo, lo que sacó la pregunta ¿Y quién le disparó? Luego me llevaron a un salón de danza donde vi el único método racional para la crítica del arte que jamás haya encontrado. Sobre el piano había un cartel que decía:
PLEASE DO NOT SHOOT THE PIANIST.
HE IS DOING HIS BEST
(Por favor no disparar al pianista. Está haciendo lo mejor que puede)
La mortalidad entre los pianistas en ese lugar es asombrosa. Me invitaron a cenar, y después de haber aceptado, tuve que descender a una mina en un compartimiento raquítico en el cual fue imposible ser elegante. Habiendo llegado al corazón de la montaña, cené. El primer plato consistió en whisky, el segundo en whisky y el tercero whisky.»

Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde (1854–1900) fue un escritor irlandés, poeta y un prominente estético (ciencia que trata de la belleza y de la teoría fundamental y filosófica del arte). Después de escribir en diferentes formas a través de 1880, se convirtió en uno de los dramaturgos más populares de Londres a comienzos de 1890. Hoy él es recordado por sus muchos epigramas, por sus obras de teatro —las cuales aún son representadas—, y por la tragedia de su encarcelamiento y consecuente muerte prematura. El retrato de Dorian Gray (1891) fue su única novela publicada.

Thursday, September 9, 2010

El universo de Jorge Luis Borges

El Universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono, se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente.

Apertura de La biblioteca de Babel, Mar del Plata, 1941
Jorge Luis Borges (1899-1986) 

Saturday, September 4, 2010

Los cigarros del faraón (1934) - Hergé (Las aventuras de Tintín)

Editorial Juventud - Barcelona

—por John Montañez Cortez—

          Hace años, cuando estaba en la primaria, un compañero de clases me prestó un libro de historietas, tamaño álbum, y de pasta dura. Quedé fascinado con lo interesante de la trama y la complejidad y realismo de los dibujos. El llamativo título decía Los cigarros del faraón, con la letra “o” —de faraón—, en forma de símbolo atractivo y misterioso. A partir de entonces me convertí en fan, incondicional, y de por vida, de Las aventuras de Tintín, del afamado caricaturista belga Georges Remi, conocido mundialmente por su pseudónimo literario de Hergé.

          Los cigarros del faraón apareció en 1934 en blanco y negro, sólo hasta 1955 vio la luz en su primera versión en colores con 62 páginas. En esta aventura Tintín se encuentra enredado en una red de narcotraficantes de Egipto y la India que lo llevan hasta ese lejano, misterioso y mágico país. Al mismo momento, es en esta aventura que Tintín conoce a los despistados policías Hernández y Fernández (Dupond et Dupont), quienes a la postre se convertirán en partícipes importantes en consecuentes aventuras. Sólo al leer la primera página se aprende mucha geografía. Tintín, al comienzo de la trama, le cuenta a Milú —su fiel mascota— las escalas de la travesía del crucero: atravesar el Canal de Suez, Aden, Bombay, Colombo, Singapur, Hong-Kong, y finalmente, Shanghái.


Antecedentes: Georges Prosper Remi (1907 – 1983) Hergé, —pronunciación francesa de "RG", sus iniciales al revés— escribió e ilustró una serie de álbumes de aventuras Les Aventures de Tintin et Milou (Las Aventuras de Tintín, en español), de tradición franco-belga, desde 1929 hasta su muerte en 1983, dejando la aventura de Tintín número veinticuatro, Tintín y el Arte-Alfa, sin terminar. Su trabajo ha perdurado como una fuerte influencia en los cómics, particularmente en Europa. Fue exaltado al Salón de la Fama de los Cómics en 2003.


Las notables cualidades en las historias de Tintín incluye un vívido humanismo y una sensación de realismo, fruto de investigaciones meticulosas y, claro está, por el estilo de línea limpio de Hergé. Los lectores adultos disfrutan con la gran cantidad de referencias satíricas de la historia y la política del siglo veinte. En Le Lotus bleu —quinto álbum de la serie— (El loto azul), por ejemplo, fue inspirado por el incidente Mukden que condujo a la guerra Chino-Japonesa en 1934. El Le sceptre d’Ottokar (El cetro de Ottokar, octavo álbum de la serie) pudiera ser leído como un antagonismo de fondo al Anschluss de Hitler —anexión de Austria a la "Gran Alemania" por el régimen Nazi en 1938—, o pudiera ser interpretado en el contexto de la lucha entre La guardia de hierro rumana y el rey Carlos II de Rumania. Otros álbumes más recientes, como L’Affaire Tournesol, octubre de 1956 (El asunto Tornasol, decimoctava aventura) representan la Guerra Fría (Cold War 1947-1991). 


          Hergé se ha convertido en uno de los belgas más famosos del mundo y Tintín es aún un éxito internacional. La influencia en la inspiración aventurera de Hergé viene desde su juventud con sus primeras incursiones en clubes de exploradores (scouting). El tan esperado Museo Hergé fue abierto al público en Louvain-La Neuve, Bélgica, en Junio de 2009 y fue diseñado por el arquitecto ganador del premio Pritzker, Christian de Portzamparc. El museo refleja lo prolífico del trabajo de Hergé el cual había permanecido, hasta ahora, almacenados en diferentes estudios y cajas de seguridad bancarias.

          El año pasado —10 de enero de 2009— Tintín cumplió 80 años pero aún es un joven reportero. En 1929 Tintín partió en tren en dirección de la Unión Soviética; fue la primera aventura junto a su inseparable Milou (Milú), Tintin au pays des soviets (Tintín en el país de los soviets). Los soviéticos han pasado a la historia pero estas aventuras aún retienen su magnetismo e interés original. Hoy en día los libros de Hergé han sido publicados y republicados en cantidades aún mayores y son la fuente de inspiración de artistas, escritores, productores y directores.

          En ochenta años, indiscutiblemente, Tintín se ha ganado su puesto entre las grandes figuras de la literatura mundial. En 1999, siguiendo una encuesta realizada por el diario francés Le Monde, los lectores de este periódico colocaron a El loto azul en la posición número dieciocho entre los libros que dejaron huella en el siglo veinte. Ciertamente Tintín se encuentra en distinguida compañía, hombro a hombro con Aldous Huxley, Solzhenitsyn y Anne Frank, entre otros.





Datos curiosos: Desde 1929 más de 230 millones de copias se han vendido; Las Aventuras de Tintín han sido traducidas a más de setenta idiomas; Tintín exploró la luna en 1954, quince años antes que Neils Armstrong; Hernández y Fernández, los policías idénticos en aspecto y vestimenta, sólo se diferencian por la forma del bigote.





Sunday, August 29, 2010

William Faulkner en la Universidad de Virginia (1958)

            Hablar hoy de narrativa, de ficción, en cualquier país, o en cualquiera de las ricas manifestaciones de la literatura mundial, sin mencionar a William Faulkner, es no sólo utópico sino un síntoma de oscurantismo pleno.
            El estadounidense William Faulkner (septiembre de 1897 – julio de 1962) fue un novelista, y escritor de narrativa corta, ganador del premio Nobel de Literatura en 1949. Uno de los escritores más influyentes del siglo veinte, su reputación está basada en sus novelas e historias cortas. También fue poeta publicado y guionista ocasional. La mayoría de sus trabajos están basados en su nativo estado de Mississippi. Faulkner está considerado uno de los escritores más importantes de la Literatura Sureña de Estados Unidos junto a Mark Twain, Robert Penn Warren, Flannery O'Connor, Truman Capote, Eudora Welty y Tennessee Williams. Sus novelas han influenciado a grandes escritores, como Juan Rulfo, Gabriel García Márquez, Joyce Carol Oates, Flannery O'Connor, Cormac McCarthy, Harper Lee, Don DeLillo, Philip Roth, Hunter S. Thompson, Juan Carlos Onetti, Michel Foucault, Stephen King, Guram Dochanashvili, António Lobo Antunes, Toni Morrison, y muchos más.
            Recientemente la Universidad de Virginia (UVA) publicó en la Internet varias sesiones de grabaciones que se realizaron, rudimentariamente, durante los años 1957 y 1958, cuando Faulkner aceptó dar conferencias de literatura y fue el primer Escritor Residente (Writer-in-Residence) de esa universidad en Charlottesville. Como gran admirador del trabajo creativo de William Faulkner, no podía pasar por alto esta oportunidad y decidí traducir algunos diálogos —en este caso preguntas y respuestas en relación al cine— pertenecientes al debate abierto que se realizaba siempre al final de la lectura de cátedra:

Participantes: Público en General
Fecha: 23 de mayo de 1958
Ocasión: 4 p.m., 202 Rouss Hall
Tape: T-145c
Duración: 33:04
Lectura: “The Sound and the Fury” (El ruido y la furia)

Participante no identificada: ¿Es la presente película una compilación de varios episodios en diferentes novelas? Para… Estoy pensando en particular en el caballo ¿Eso viene de la novela "Spotted Horses," es que se parecen mucho?
William Faulkner: No lo sé señora, porque yo no soy de los que van al cine. No la he visto [la película]. [risas de la audiencia] Realmente no lo sé. Mi experiencia con la industria de las películas es que ellos tienen casi cualquier razón para comprar los derechos del libro excepto para hacerla. [risas de la audiencia] Yo recuerdo que la M-G-M compró los derechos de un libro mío llamado The Unvanquished (Los invictos). Eran historias de la Guerra Civil. Luego me enteré que un productor llamado Selznick había comprado los derechos de Gone With the Wind (Lo que el viento se llevó), y quería usar a Clark Gable en la película, pero Clark Gable pertenecía a la M-G-M, y la M-G-M no iba a permitir al señor Selznick tener a Clark Gable a menos que el señor Selznick permitiera a la M-G-M hacer la película, lo cual el señor Selznick no haría, así que la M-G-M salió a cazar para comprar otro libro de la Guerra Civil y para decirle al señor Selznick que ellos iban a filmar una GoneWith the Wind ellos mismos si él no les permitía hacer la suya, así que ellos compraron los derechos de mi libro con la intención de no hacerla. [risas de la audiencia]

Participante no identificado: Señor, ¿Alguna razón en particular por la cual usted no va al cine? [risas de la audiencia]
William Faulkner: Si señor. Las funciones son a la hora equivocada del día. [risas de la audiencia] Esa es la hora del día que a mí me gusta tomarme dos o tres copas y cenar y luego me siento y fumo y leo. Si ello—si ellos tienen las películas—bueno, yo no lo sé, prefiero tener algo mejor que hacer en cualquier momento del día. [risas de la audiencia] Pienso, a lo mejor, prefiero leerlo que escucharlo. Prefiero leer a Shakespeare que ver sus obras de teatro.
Participante no identificado: ¿Esto aplica al drama, también?
William Faulkner: Si señor. Yo—Yo puedo contar con mis pulgares las obras de teatro que he visto en mi vida, [risas de la audiencia] y esas son—una es Ben Hur. La otra es—fue East Lynne. [risas de la audiencia] recuerdo que tenía ocho, nueve años. Recuerdo Ben Hur porque tenía caballos en vivo y un camello. Nunca antes había visto un camello. [risas de la audiencia]

William Faulkner: Si, dígame señora.
Participante no identificada: Regresando a las películas, ¿Le molesta que ellos compren su película y luego la traten de una forma totalmente diferente de la forma que usted hubiese querido que la tratasen?
William Faulkner: Bueno, no he querido tener nada que ver en el asunto. Yo mismo he hecho lo mejor que pude con ese libro. No fue tan bueno como pensé iba a serlo, y estoy convencido que nadie puede mejorarlo, [risas de la audiencia] y de vez en cuando también me gusta un poco de dinero, [risas de la audiencia] así que ellos pueden hacer lo que quieran porque ellos no pueden realmente pensar de ese libro como yo lo escribí.

Faulkner at Virginia, © 2010 Rector and Visitors of the University of Virginia; Author Stephen Railton.

Traducción del inglés por John Montañez Cortez (2010).



Thursday, August 26, 2010

La mosca azul (Un mundo de humo y otros cuentos) - Arturo Uslar Pietri

La mosca azul es el tercer cuento de los tres —Un mundo de humo y Un espejo roto, son los otros— que componen esta extraordinaria obra de relatos, seleccionada por Enrique Turpin para la editorial española Plaza y Janés Editores, cuya primera edición fue en febrero de 2000. Un mundo de humo y otros cuentos es prueba fehaciente de la genialidad del novelista venezolano Arturo Uslar Pietri como cultivador máximo, e internacional, del género de narraciones breves.

En La mosca azul encontramos un relato limpio, con frases cortas pero de gran riqueza literaria, ambientado en la Venezuela rural del siglo pasado. José Gabino —personaje principal— es utilizado por Uslar Pietri para, magistralmente, describir situaciones y diálogos típicos del folklore venezolano, en este caso. Costumbrismos y dichos ilustran el paso nómada de este peculiar personaje —excelentemente descrito por el autor como un viejo borrachito, solitario, mentiroso, andrajoso, ladrón, ventajoso y pintorescamente venezolano—, José Gabino, por los polvorientos caminos de pueblitos del campo. Una gran mosca azul, metálica y brillante —de las mismas que se les paran a los animales muertos— se paró sobre la nariz roja de José Gabino. A partir de ahí, él siente que la picada de la mosca azul es la culpable de su malestar y pesadez. En realidad, lo transciende de este episodio, no es la mosca en sí, ni que la mosca lo picó, sino que es el vehículo para dar sentido a las situaciones descritas en el relato. En lo personal, pienso que este cuento corto debió llamarse José Gabino, ladrón de camino; en vez de colocar a la mosca como parte del título. En su harapiento andar, el personaje principal, da rienda suelta a su imaginación para contar sus mentiras: que fue trapecista de circo —sólo fue payaso sustituto de dos noches—, que encanta y habla con los pavos y las gallinas, que un general famoso le regaló un anillo de oro cuando luchó como militar, que había sido policía en el pueblo, vendedor ambulante de buhonerías, torero, y, erudito en acémilas.

Un diálogo que me gustó: «—Si eso no es verdad, María Chucena. Maldades de la gente. Yo no me robo los pavos ni las gallinas. Lo que pasa es que se vienen conmigo por su gusto.»

Sobre la vida literaria y política de Arturo Uslar Pietri (1906 – 2001), se podrían escribir volúmenes. Innovador de la literatura venezolana del siglo pasado, logró crear un universo propio basado en lo existente y lo fantástico, de hecho fue uno de los iniciadores del llamado realismo mágico. Sus relatos pertenecen ya a la historia de la literatura hispana. Para más información biográfica pueden visitar: http://www.casauslarpietri.com/.

Tuesday, August 24, 2010

¿Cómo definirías tu literatura? - Hernán Rivera Letelier

“Yo no soy un teórico de la literatura. Yo soy un práctico. Yo no se nada de literatura, sencillamente la escribo. Así como no se nada del amor, sencillamente lo hago, y muchas veces tengo mejores críticas en el amor que en la literatura”.  

Respuesta del escritor chileno Hernán Rivera Letelier, a la pregunta ¿Cómo definirías tu literatura?, segmento de una entrevista para ConoceralAutor.com, España, Mayo de 2010.

Thursday, August 19, 2010

Memoria de mis putas tristes (2004) - Gabriel García Márquez

            En mayo de 2004 el escritor, periodista, guionista y editor colombiano —Premio Nobel en Literatura 1982, máximo exponente del boom latinoamericano en el pasado siglo y adalid del realismo mágico— Gabriel García Márquez, terminó esta narrativa corta después de una larga y asfixiante sequía, dando alivio a la ansiedad literaria sufrida por su vasta legión de seguidores y admiradores. La editorial colombiana Norma, S.A., sacó esta primera edición en octubre de 2004; yo la leí —cortesía de un agradecido y oportuno regalo de mi padre— en enero de 2005.
            Escrita en forma de memoria, narra, en primera persona por supuesto, con frases diáfanas y perfectas, las últimas vivencias de un anciano solterón, caribe —sabio triste, como lo llamaba Rosa Cabarcas, dueña de un viejo burdel, de la costa colombiana— y jubilado de su condición de estar vivo, cuyo única virtud fue la perseverancia de envejecer en la monotonía de su larga vida: vivir en la misma casa colonial, llenándose del polvo del tiempo, inflar cables para un diario, escribir la nota dominical de su columna en el periódico local, leer, escuchar música clásica, visitar prostíbulos, y practicar la sodomía a su criada Damiana —de hecho, después de tantos años, ella aún era virgen— una vez al mes. Sólo que en esta memoria, al cumplir el viejo noventa años, decide regalarse una noche de amor loco con una adolescente —la casualidad le consiguió una niña de catorce años que bautizó con el nombre de Delgadina— virgen.
            Imagino que Gabo se inspiró en una novela de otro escritor que también ganó el Nobel en Literatura, pero catorce años antes que él, el japonés Yasunari Kawabata, y su famosa The house of the sleeping beauties (La casa de las bellas dormidas) —Nemureru Bijo, en japonés, 1961—. De hecho, en el prefacio de Memoria de mis putas tristes, puede leerse unas líneas de la novela escrita por Kawabata: «No debía hacer nada de mal gusto, advirtió al anciano Eguchi la mujer de la posada. No debía poner el dedo en la boca de la mujer dormida ni intentar nada parecido.»
            Esta corta, pero esperada, ficción no llegó sin su inevitable carga de controversia y polémica moral. Comenzando por el título, para muchos obsceno, de la obra. Gracias al don mágico de haber sido escrito por una eminencia de las letras universales y Premio Nobel de Literatura, como Gabriel García Márquez, quedó legalizado, institucionalizado, absuelto moral y literariamente, el uso, sin repercusiones, quejas, ni pudor anacrónico, de palabras como putas en los títulos de obras literarias de distribución y difusión masiva e internacional. Basta con ir a cualquier librería para darse cuenta de la reciente proliferación de títulos con obscenidades, a raíz del libro de García Márquez. “Si él usó la sugestiva palabra putas en su título, yo también puedo hacerlo”, parece ser la consigna vox populi de muchos editores actuales. Otro dato curioso, en relación a la publicación misma, fue la nube de rumores que se tejió a raíz de un supuesto robo, y sus consecuentes copias ilegales, del manuscrito de imprenta; listo para ser distribuido ilegalmente antes de su publicación oficial, lo que aparentemente obligó al autor a cambiar, a última hora, una parte del texto y el título, dejando fuera del mercado a la apócrifa copia.
            Ficción es ficción, aún así, no faltaron los descontentos por parte de sectores más conservadores y religiosos que catalogaron a esta narrativa como un vehículo para “dar aliento y ver como algo común a la rampante pedofilia, la pederastia y la prostitución infantil”. A continuación transcribo parte de un artículo aparecido en octubre de 2009, en el diario mexicano INFORMADOR.COM.MX, de Jalisco —titulado García Márquez en el ojo del huracán—, en donde se hace referencia a esta novela: La adaptación al cine de la obra literaria de Gabriel García Márquez, Memorias de mis pu... tristes (2004), ha chocado de frente con la influyente periodista Lydia Cacho, quien ayer acusó al premio Nobel de Literatura colombiano de hacer “una apología a la trata de niñas”. Cabe recordar que Lydia Cacho es una reconocida activista en favor de las mujeres y contra las mafias de pederastia, fue reconocida el año pasado con el Premio Mundial de Libertad de Expresión de la UNESCO y el Premio Libertad de Expresión de la Casa de América en 2008. En un artículo de opinión que publicó en el diario de circulación internacional El Universal, Cacho se pregunta por qué “Gabo” aceptó llevar a la gran pantalla la novela “en un momento en que el mundo está luchando contra la creciente explotación sexual comercial de niñas y adolescentes”. En la novela, recuerda Cacho, “un viejo de 91 años que ha tenido 514 amantes le pide a una lenona que le consiga una niña virgen para su cumpleaños. Se la entregan en el prostíbulo, drogada para que resista la violación. El viejo le canta y se enamora”. La periodista sostiene que “ese argumento lo hemos escuchado de cientos de pedófilos que buscaban niñas vírgenes de entre 13 y 14 años para violarlas y que pagaron porque alguien las secuestrara, comprara y vendiera”. El gobierno de Puebla, donde se supone iban a filmarla, retiró su apoyo financiero a dicha producción a raíz de esta, y otras denuncias, y fue cancelada. Como ven, se requerirían libros enteros para hablar de tan delicado tema.
            En la página cuarenta y tres de mi lectura me saltó una duda. Damiana le dejó al viejo una tarjeta de cumpleaños sobre la almohada: Le deseo que llegue a los sien ¿No sé si deliberadamente el autor deja en entredicho la ortografía de Damiana? O simplemente fue un error que se les escapó a los correctores de la editorial.
            Como quiera que sea, esta obra de García Márquez está preñada de aforismos y oraciones poéticas donde, una vez más, Gabo nos regala —sólo queda el sabor en la boca de que debió haber sido más larga— una mini obra maestra. Ya lo dijo él mismo, en el Discurso del Banquete Nobel, el 10 de diciembre de 1982: «En cada línea que escribo trato siempre, con mayor o menor fortuna, de invocar los espíritus esquivos de la poesía, y trato de dejar en cada palabra el testimonio de mi devoción por sus virtudes de adivinación, y por su permanente victoria contra los sordos poderes de la muerte.»

Tuesday, August 17, 2010

Historia abreviada de la literatura portátil (1985) - Enrique Vila-Matas

Esta es mi primera lectura del famoso escritor catalán Enrique Vila-Matas. Confieso —no me avergüenzo de ello— que me cuento entre la gran legión de lectores que sucumbieron —imagino que por aquellos años ochenta, cuando se publicó por vez primera, y causó tanto revuelo internacional— ante la ingenua idea de estar leyendo cierto ensayo sobre algún movimiento literario español definido. Cómo ha disfrutado Vila-Matas, desde entonces, consiente de que la idea de confundir, disfrazar, embaucar a los lectores noveles en las lides de la literatura profunda, pasó por su cabeza al momento de gestar las primeras tentativas de esta ensalada shandy, miniaturizada, soltera, sexual, intoxicada, insolente y —lo más trascendente— portátil, de celebridades internacionales (algunos, cuando aún eran jóvenes) danzando y vociferando sus talentos bajo la batuta magistral —a veces demasiado culta e intelectual— de Vila-Matas. Quedé fascinado con la forma como da vida a su historia abreviada, mediante el uso experto y estratégico de aforismos y citas producto de su ficción —o fueron en verdad testimonios reales y no destellos al aire de la portentosa creatividad del autor— donde los integrantes shandys de esta selecta y afortunada secta portátil, nadan en el mar de las locuras, las anécdotas y los comentarios filosóficos y que, de alguna manera,  están colocados como piezas de relojería suiza, dando sentido lógico —si se le puede llamar de esa forma— a la deliciosa narrativa de esta historia literaria. Obliga a ir al Internet, para salir de dudas. Definitivamente leeré de nuevo algo de este excelente autor...


Un párrafo profundo, de los tantos que salpican esta obra: "Se vuelve coleccionista de libros y pasiones, porque sabe que la caza de libros, como la caza sexual, enriquece la geografía del placer"...


Excelentemente shandy y portátil: Lectura adictiva y esencial... 

Monday, August 16, 2010

Aforismo - John Montañez Cortez

"Lo más interesante y divertido de la vida, es la imposibilidad de detener el breve tiempo que en ella pasamos"
John Montañez Cortez, 19 de Marzo de 2010.

Sunday, August 15, 2010

The plot against America (2004) - Philip Roth


—John Montañez Cortez
First Vintage International
Edition, 2005

Esta novela, —leída en inglés— del conocido novelista estadounidense Philip Roth, fue publicada en 2004. El complot contra Estados Unidos, como podría titularse en español, da una versión alterna a la historia norteamericana del siglo pasado, donde el famoso aviador —y furioso aislacionista— Charles Lindbergh, es electo presidente en 1940.

Admito que la prolífica carrera literaria de Roth, sumado al sugerente título de la novela, con swástica y todo en su portada, me entusiasmaron mucho. Aquí, una vez más —tema recurrente en la vasta literatura Rothiana— se pone de manifiesto el tema de la cultura antisemita y la discriminación en contra de los judíos, en especial los sufridos por las comunidades judías al nordeste de la unión americana. Antesala al eterno conflicto humano entre creencias y religiones, preámbulo del nefasto fanatismo nazi diseminado, primero en Europa, y peligrosamente ahora, en muchos países, incluido el supuesto líder, defensor del pluralismo y la libertad de pensamiento en el mundo, los Estados Unidos de América.

Charles Lindbergh
La novela, de nueve capítulos, comienza en Junio de 1940, cuando Lindbergh gana las elecciones presidenciales. La narración va hasta Octubre de 1942, utilizando como marco las desventuras de un muchacho de New Jersey y su familia judía —Roth mismo nació en Newark, New Jersey y es de padres judíos descendientes de la Galicia polaco-ucraniana—. Los primeros capítulos van lentos ya que ahondan en detalles y descripciones interminables. Hay un capítulo intermedio, cuando el presidente desaparece misteriosamente, donde la dinámica de la narrativa tiene más fluidez. El final, a mi manera de ver, tuvo un final abrupto, sin sentido de continuación ni resolución. Como quiera que sea una novela es ficción, pero queda la tentación de tildar a Lindbergh de antisemita.

En un párrafo de un discurso pronunciado por Charles Lindbergh, y titulado “¿Quiénes son los agitadores de la guerra?” —pertenece al postscript del libro, bajo la sección: Alguna documentación—, ante el Comité Primero América, en Des Moines el 11 de septiembre de 1941, dijo: “La tolerancia es una virtud que depende de la paz y la fortaleza. La historia nos muestra que no puede sobrevivir a la guerra y la devastación. Algunos judíos previsores se dieron cuenta de esto y están opuestos a la intervención. Pero la mayoría aún no. El peligro más grande que ellos representan a este país se basa en las grandes propiedades e influencia en nuestra industria del cine, nuestra prensa, nuestra radio y nuestro gobierno”.
Léanla y juzguen por ustedes mismos…

Philip Roth
En 1997 Philip Roth ganó el prestigioso premio Pulitzer por American Pastoral. En 1998 recibió la Medalla Nacional de las Artes en la Casa Blanca, y en 2002 recibió el más alto premio de la Academia Americana de Arte y Letras, la Medalla de Oro en ficción, previamente otorgada a John Dos Passos, William Faulkner y Saul Bellow, entre otros. Ha ganado, dos veces, el premio nacional del libro, el premio PEN/Faulkner, y el premio del Círculo Nacional de críticos de libros. En 2005, The plot against America, recibió el Premio de la Sociedad de Historiadores Norteamericanos por “Extraordinaria novela histórica sobre un tema norteamericano 2003-2004”.

"A New York Times Book Review best book of the year" (2005).




Tuesday, August 10, 2010

Cada Mañana (2010) - Frank Montañez

Cada mañana, despierto adolorido, pero el sólo saber que te volveré a ver, me da las fuerzas necesarias para levantarme. Abro las cortinas que ensombrecen mi habitación para que, de alguna manera, dejen entrar un poco de luz; no sólo al recinto sino al alma obscura que me sigue muy de cerca.
Con movimientos parcos y tambaleantes, me desplazo al baño, con la mirada baja para no verte en el espejo; no me gusta verte así; tan temprano. En mi mente, sólo tengo fija tu imagen, lentamente recorro tu entorno, siento mis manos sobre ti; el revoloteo de mariposas en la boca de mi estomago es señal de anticipación. Siento que no puedo esperar unas cuantas horas para nuevamente tenerte.
Termino el ritual matutino y me encamino hacia el garaje, pasando de manera cautelosa por medio del desorden que aturde la sala, sin ver para los lados, con preocupación pero sin reaccionar, tal vez con la esperanza engañosa de que la indiferencia resuelva la situación sin necesidad de actuar; o tal vez prefiriendo que la algarabía de cosas sirva de recordatorio a los acontecimientos de la noche anterior; ya que recordar se me hace difícil. Sigo mi camino, más no sin dejar de pensar en ti, siempre presente.
Me subo al auto y cierro la puerta, súbitamente tu aroma inunda mis sentidos; sudo frío. Con mis temblorosas manos, le doy vuelta a la llave y enciendo el auto; salgo a la calle. La incandescencia del sol se hace aún más prominente, y auque los vidrios y lentes negros apaciguan la enceguecedora luz, mis sentidos maltratados tratan de ajustarse. Bajo las ventanas y dejo escapar tu aroma al viento, lo dejo ser libre por que sé que tu estarás siempre a mi lado; mi inseparable compañera. Mientras transcurre el tiempo, las escenas rutinarias suceden sin efecto alguno, simplemente ellas pasan casi desapercibidas por los ventanales laterales, como una película.
Al llegar a mi destino, aún intoxicado por ti, me adentro de inmediato en la oficina, con soltura y gracia para no despertar sospecha de nuestro encuentro, un encuentro que veo en mi mente cada vez que parpadeo. Las ansias de estar junto a ti, se hacen más insoportables cada vez que veo el reloj y me doy cuenta que el tiempo no transcurre si no estoy junto a ti. Continuo sudando frió y mis manos temblorosas hacen evidente mi deseo por ti; no quiero ni comer.
Muchas personas que se autodenominan “amigos” me dicen que te deje, que no te busque más; pero son una bola de celosos y envidiosos que no entienden cuanto te necesito. Me dicen que no es saludable para mi y que estoy poniendo todo en juego: mi trabajo, mi familia, mis amigos y hasta mi vida. Son todos unos farsantes que sólo quieren vernos separados, odian que los demás sean felices, ellos no entienden, ni entenderán nunca, lo importante que eres en mi vida. Y si hay que dejarlo todo, pues que así sea, tal vez de esa manera se den cuenta que eres lo más importante para mi; tal vez así me dejen en paz.
Miro el reloj por última vez, por fin las cinco de la tarde, no puedo creer mi regocijo. Me levanto y en una sola moción, recojo mi maletín, apago la luz y salgo disparado en dirección de la puerta. Como una bala en búsqueda de su victima, como el rayo que precede al trueno y la luz que deslumbra el sonido, llego a mi auto; con el corazón en la boca y las gotas de sudor bajando lentamente por mi temporal; abro la puerta y me subo al asiento. En una breve pausa, respiro hondo y me compongo: cinturón, espejos, neutro.
La película de esta mañana, ahora transcurre en reversa; paso por las mismas calles y residencias entremezcladas con los negocios. Sin embargo, las imágenes esta vez tienen otro sabor y otro sentido. Ahora todo es claro y perfecto, el sol es calido y las nubes pocas; estoy feliz, la espera ya no es más; mi corazón palpita de ansiedad, mi imaginación se desborda con anticipación. Sigo el camino curvilíneo, negociando los semáforos y motociclistas, la garganta seca y el pensamiento fijo en una sola cosa, tú.
Una vez arribado, con igual velocidad y agilidad, penetro el umbral y pauso por unos segundos; me pongo a buscarte con la mirada. Lentamente me adelanto dejando caer mis cosas en el suelo. El ruido estrepitoso al caer el maletín, no te perturba, pero te delata. Como animal depredador al asecho, volteo hacia ti y una sonrisa enorme invade mi rostro, me apresuro a tu encuentro, cuanto tiempo sin tenerte, que larga y agonizante espera…
Con las pupilas dilatadas, despierto en el suelo y aunque trato de levantarme, no lo consigo, todo parece un sueño; estoy desorientado y confundido; solo puedo tratar de imaginar lo acontecido. Escucho voces a mi alrededor, pero no concibo comprender si aún sueño o estoy despierto, todo se siente en cámara lenta, como si el tiempo no existiese; la calma envenena. De repente me percato que no hay dolor y me pregunto si ya es de mañana; vocifero algo pero el sonido no se propaga y pienso: no hay nadie que me escuche, así que tiene sentido no oír mi propia voz. Las voces vuelven, pero esta vez entiendo claramente lo que dicen, sin embargo no tienen sentido sus oraciones, el contexto es confuso, ¿De quién hablan? ¿A quién le hablan? ¿A mi? Creo que no comprenden que mi devoción por ti es indoblegable. Trato de levantarme nuevamente sólo para descubrir que estoy amarrado, trato con fuerza pero me es imposible.
La intoxicada calma persevera, y aún con los ojos abiertos, no logro definir quienes están a mi alrededor. Esta vez si escucho claramente cuando alguien dice, “Si, yo lo vi ayer en la oficina, de buen humor. Mejor dicho, de mejor humor”. ¡Ah! si es de mañana, pero ¿Por qué no hay dolor?, ¿Por qué no me puedo mover? ¿Dónde estás?
Parpadeo lentamente, o al menos eso creo. Todo se nubla, sólo veo lo que parece ser una sábana sobre mi rostro. Me da pánico saber que todo esto pasa sin tenerte a mi lado, ¿Dónde estas? Me pregunto, y en un arranque de miedo, o valentía, me levanto de golpe. Ahora si estoy libre y me puedo mover con facilidad. Para mi horror, veo cómo me dirijo con velocidad hacia arriba y a medida que me acerco al techo, cierro los ojos anticipando el golpe. Pero nada pasa, sigo confundido y aturdido, me aferro a tu imagen, a tu aroma y sabor inconfundibles. Volteo rápidamente y abro mis ojos, te veo a mi lado, mi mano aferrada a ti. ¿Qué hago allí? ¿Quién es ese que trata de apartarnos? ¿A dónde te llevan?
Una brisa solloza suavemente en mi rostro, todo es silencio y luz. Alguien forzosamente te arranca de mi mano, y con la misma moción, tu caes al suelo, vencida y fría, rompiéndote en mil pedazos. De repente, veo una silueta ponerse sobre mi, nuestras miradas fijas el uno en el otro y con voz sombría pero delicada, me dice que hay amores que matan. Pero ¿Qué sabe él del amor? si no te conoce como yo a ti. Si no sabe lo que tu haces por mi y no sabe a los lugares mágicos que me llevas.
Ya es de mañana, pero no tengo dolor, o al menos eso creía.

Saturday, August 7, 2010

La cena secreta (2004) - Javier Sierra

            En abril del año pasado leí esta interesantísima novela del escritor e investigador español Javier Sierra. Como novela investigativa, —la especialidad de Sierra— es prodigiosa. Posee una narrativa envolvente donde el suspenso y el misterio no dan respiro hasta la última letra.
            La trama —combina maestramente, las intrigas entorno al mural de La última cena, cuando el maestro Leonardo Da Vinci la llevaba a término— , con vilo de novela negra, no da por adelantado ninguna pista; de hecho, el secreto final fue para mi totalmente inesperado. Sierra te distrae magistralmente con una narrativa simple, limpia, pero con certera suspicacia para no arruinar el elemento fundamental de la sorpresa. Aprendí de los cátaros herejes que existieron en la Europa medieval. Así mismo, a través de esta maravillosa narrativa histórica con tintes de suspenso policiaco medieval, se puede experimentar un lado más humano en la cotidianidad de uno de los genios más enigmáticos y brillantes de la humanidad, Leonardo Da Vinci.
Por John Montañez Cortez

Nota sobre el autor: Javier Sierra Albert es un periodista, escritor e investigador español. Estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Colabora en la revista Más allá de la Ciencia y participa en varios programas de TV y radio. Durante los últimos años ha concentrado parte de sus esfuerzos en viajar e investigar supuestos enigmas del pasado que, según él, aún no están suficientemente aclarados. Sus novelas tienen como propósito común de resolver misterios históricos, basándose en documentación y la investigación de campo, centrándose en misterios de la Historia que, según él, "llevan siglos aguardando a ser desvelados". Javier Sierra es el primer escritor español que ha entrado en el Top Ten de la lista de los más vendidos de Estados Unidos, elaborada por The New York Times. Lo consiguió en marzo de 2006 con su obra The Secret Supper, La Cena Secreta, alcanzando el número 6. Esta novela se ha editado en 42 países y lleva vendidos más de tres millones de ejemplares, colocando al escritor como el segundo escritor español contemporáneo más traducido, tras Carlos Ruiz Zafón (45) y por delante de Juan Gómez-Jurado (41). Varias productoras estadounidenses se han mostrado interesadas en llevar la novela al cine.